Un año más, como desde hace 41, se reúne la flor y nata de la política, los negocios y el pensamiento influyente en la pequeña, y durante el resto del año casi olvidada, localidad de Davos, en los Alpes suizos. El propósito: hacer balance de la situación económica mundial y sobre todo identificar tendencias, que luego a base de repetirse en seminarios, cocktails y reuniones acaban por pasar a formar parte del conocimiento convencional.
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