Espinosa prefiere leer en clave positiva "los pequeños errores del IPCC".

La ministra de Medio Ambiente, Elena Espinosa, ha afirmado que la falta de experiencia y conocimientos sobre el cambio climático "son los que han llevado a detectar algún pequeño error" en los informes del Grupo Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) y ha leído este hecho en clave positiva.

Santander, 2 Sep. (EFE)

"Son estudios abiertos que no los hace una persona en concreto y que siempre se están actualizando", ha dicho la ministra esta semana tras inaugurar un curso sobre pesca sostenible y otro sobre el agua en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), en Santander.

Espinosa ha destacado la complejidad de la cuestión y ha avalado la importancia de este tipo de estudios porque han permitido "que se puedan ir adoptando poco a poco medidas contra el cambio climático" mientras que, hace unos años, "no existía la palabra" ni se sabía qué hacer para frenar el cambio climático.

Por estas razones, la ministra no quiere "ver la parte negativa", sino la positiva del escándalo denominado "Climagate", que tuvo lugar a principios de 2010 y que ahora ha reavivado el informe del InterAcademy Council (IAC), que recomienda a Naciones Unidas reformas "esenciales" en el seno del IPCC.

Así, a principios de año, el IPCC tuvo que admitir errores en su informe de 2007, que contenía afirmaciones como que los glaciares del Himalaya podrían desaparecer en 2035.

Además, el escándalo se vio avivado por la publicación de correos electrónicos de la Unidad de Investigación Climatológica (CRU) de la universidad británica de East Anglia, uno de los centros de mayor prestigio internacional en esta materia, que algunos interpretaron como un intento por parte de los científicos del IPCC de exagerar los niveles del calentamiento global.

El IAC ha sugerido a la ONU, de la que depende el IPCC, que fortalezca los mecanismos de control de calidad de los informes además de que se respeten las directrices de la institución.