Según indica el informe elaborado por Carbon Disclosure Project y Accenture, Londres y Copenhague han reducido las emisiones de gases de efecto invernadero. Berlín, Helsinki y Madrid han llegado a acuerdos con empresas locales para incentivar el cumplimiento de sus objetivos de lucha contra el cambio climático. Aun así, Europa se enfrenta a riesgos importantes por el aumento de temperaturas.
Madrid, 29 Jun. (CompromisoRSE)
Las ciudades europeas están a la cabeza en la lucha contra el cambio
climático -como la fijación de objetivos de emisiones, por ejemplo-,
según un nuevo informe publicado por Carbon Disclosure Project (CDP) y
Accenture. Según este estudio, 22 ciudades y ayuntamientos europeos
comunicaron a CDP sus emisiones, estrategias, riesgos y oportunidades
relacionados con el cambio climático. Un 86% de estas ciudades cuentan
con un objetivo de reducción de emisiones, frente a un 70% a nivel
global. Dos de cada tres ciudades europeas analizadas en el informe
colaboran con sus proveedores en cuestiones relativas al cambio
climático, muy por encima del 47% de media.
Además de los
objetivos, el informe -"Siete lecciones del cambio climático en las
ciudades de Europa"- identifica y examina otras seis áreas clave en las
que las ciudades europeas emplean buenas prácticas para luchar contra
el cambio climático. Estas áreas son:
1. Medida anual de emisiones:
Cada vez más ciudades europeas miden y comunican sus emisiones anuales
en todo su territorio, empleando las mismas buenas prácticas que siguen
grandes empresas de todo el mundo. El 50% de las ciudades estudiadas
realiza medidas anuales de emisiones.
2. Reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI):
Uno de los principales objetivos es conseguir reducciones anuales de
emisiones en todo el territorio. Dos ciudades europeas, Londres y
Copenhague, comunicaron reducciones de GEI en su última respuesta a
CDP.
3. Evaluaciones de riesgos: 17 de las ciudades
incluidas en el estudio (77%) han realizado o están realizando
evaluaciones de riesgos para comprender los posibles efectos del cambio
climático en su territorio. Según estas evaluaciones, 18 de las 22
ciudades europeas analizadas se enfrentan a riesgos importantes debidos
al cambio climático, y un 54% de ellas considera que esos riesgos son
graves o muy graves. Por otra parte, en el Informe global de CDP Cities,
publicado el 7 de junio, indica que 16 de las 22 ciudades europeas
estudiadas prevén riesgos relacionados con lluvias frecuentes o
intensas, mientras que un porcentaje similar se enfrenta a aumentos de
temperatura y olas de calor.
4. Desarrollo de planes de adaptación:
Una vez identificados los riesgos, las ciudades están empezando a
definir planes de acción para adaptarse a la situación. 14 ciudades
(64%) cuentan ya con un plan de adaptación, mientras que otras 2 están
trabajando en la definición de estos planes.
5. Uso de la sostenibilidad como factor de competitividad:
Las ciudades europeas son cada vez más conscientes del potencial
económico de la lucha contra el cambio climático. 13 ciudades (59%)
creen que se propiciará el desarrollo de nuevos sectores económicos al
hacer frente al cambio climático.
6. Ampliación del ámbito de actuación de la ciudad a través de acuerdos voluntarios con el sector privado:
Un pequeño número de ciudades, como Berlín y Helsinki, están
recurriendo a acuerdos voluntarios con empresas locales para incentivar
el cumplimiento de sus objetivos de lucha contra el cambio climático.
“Las ciudades europeas están a la cabeza en el uso de buenas prácticas para combatir el cambio climático a nivel local”, dijo Conor Riffle, director de CDP Cities.
“El informe demuestra que otras ciudades se pueden beneficiar también
de estrategias similares, como la medida y comunicación anuales de
emisiones de gases de efecto invernadero.”
“Cuantificar los
riesgos del cambio climático y evaluar los resultados obtenidos no es
una mera cuestión de buena gestión medioambiental”, considera Bruno Berthon, socio director de Sostenibilidad de Accenture.
“Una política transparente permite a las autoridades reducir los
riesgos y los costes de seguros, además de demostrar a los inversores y
directivos hasta qué punto una ciudad puede resultar atractiva en un
mundo competitivo en el que el talento y el capital pueden elegir dónde
instalarse.”