El Instituto de Consejeros-Administradores (IC-A) aborda las necesarias reformas en los consejos de la empresa española
Madrid, 6 Jul. (ABC)
El Instituto de Consejeros-Administradores (IC-A), la
asociación española de consejeros, reunió ayer en laBolsa de Madrid a
inversores institucionales, líderes de opinión internacionales y
Consejeros de empresas cotizadas españolas para arrojar algo de luz
sobre la desconfianza internacional que existe hoy en día con el actual gobierno corporativo de las empresas cotizadas españolas.
Los accionistas presentes, coordinados por el corresponsal en España de «Financial Times», Miles Johnson,
coincidieron en destacar la necesidad de mejorar el gobierno
corporativo de las empresas cotizadas españolas. Se destacó que los
inversores valoran la composición de un Consejo indiscutiblemente
profesional y con una formación acreditada.
Con el fin de mejorar la imagen de los consejeros independientes se propuso en el siguiente panel la limitación de mandatos a un máximo de 12 años para
desempeñar dicha función, una verificación anual e individual del
mantenimiento de las condiciones para ser considerado como independiente
por el consejo para cada uno de estos consejeros independientes, con el
fin de evitar posibles conflictos de interés.
Respecto a la retribución de los consejeros, Ana Muñoz, miembro del Comité de Nombramientos y Retribuciones de Natra, demandó que los miembros independientes deben recibir una retribución fija y transparente, y en ningún caso recibirla en forma de acciones de la compañía. Se entiende que de esta forma se perdería esa independencia.
Iñigo Sagardoy, miembro del Comité de Nombramientos y Retribuciones de Solaria Energia y Medioambiente,
defendió una mayor transparencia respecto a las retribuciones y recordó
que en 2009 y 2010 solo el 20% de las empresas sometieron a voto
consultivo ante su Junta General de Accionistas el informe de
retribuciones. Además, Sagardoy afirmó que había que abrir el debate
sobre si los Consejeros que abandonan sus empresas en pérdidas deberían
recibir indemnización.
Respecto a la ausencia de conflictos de interés, Alfredo Sanfeliz, secretario del consejo de Campofrío,
consideró imprescindible que no pueden ser los mismo consejeros quienes
autofijan su retribución, para lo que es fundamental la independencia
del Comité de Nombramientos y Retribuciones.
Manuel Montecelos, Director de la consultoríaTower Watsonen
España, reclamó el cambio cultural en la empresa española y de captar
el talento adecuado y de retribuirlo adecuadamente. «Hay un número
reducido de personas capaces de cumplir esa función», recalcó.
Con
el objetivo de hacer más atractivas las empresas españolas, los
inversores recomiendan hacer un esfuerzo por incorporar a la cultura
empresarial los criterios que los inversores institucionales
internacionales evalúan al invertir, entre los que destaca el buen gobierno corporativo.
Clausuró el acto David Wright, secretario general de Iosco,
la Organización Internacional de Supervisores de Mercados de Valores
que engloba a más de 125 supervisores de mercados y con más de 200
miembros en el mundo. El secretario general compartió con los asistentes
en cifras los significativos efectos que ha tenido la crisis financiera
en el PIB de los países, afirmando que el descenso global del PIB
mundial oscila entre el 10% y 15%, y la importancia de que se tomen las
medidas regulatorias necesarias para que no pueda volver a suceder.
David Wright citó, entre otras, como una de las causas relevantes, el
mal gobierno corporativo de las entidades.