El proyecto “Seguridad Solidaria” nació como una continuidad de otra iniciativa, “Cero Accidentes”, programa que se creó hace 10 años con el objetivo de poner en marcha herramientas de participación, formación, información y mejora de las condiciones de seguridad de las instalaciones de la compañía. Gracias a este proyecto, FYM ha logrado extender la seguridad en todos los aspectos de la actividad empresarial, garantizando la salud de los trabajadores y, por lo tanto, el futuro la organización.
El proyecto además establece compromisos solidarios a través de inversiones para la rehabilitación de viviendas en barrios desfavorecidos. Por ello, “Seguridad Solidaria” pretende consolidar la cultura corporativa de seguridad y prevención de riesgos en FYM que conlleva, una disminución de accidentes, vinculándolo al compromiso social de la compañía.
Gracias al programa se ha promovido una relación más estrecha y fluida entre los distintos equipos y centros de FYM, siendo el común denominador el compromiso social de los empleados y la ayuda a los más necesitados. Aunque todos los empleados de FYM pueden participar en la campaña, la iniciativa se dirige especialmente al personal de producción, tanto de canteras como plantas de hormigón y cemento.
Este proyecto ha logrado disminuir los accidentes laborales de la compañía, un importante reto conseguido mediante un plan de comunicación interna continuo en materia de prevención y salud laboral.
La campaña de marketing interno que se puso en marcha, se implementó a través de diversas piezas promocionales para difundir los principales mensajes del proyecto como son los posters, flyers, folletos, o emails creativos. Además, se utilizaron los soportes de comunicación interna ya existentes, como la revista “Hola a todos”, el boletín electrónico semanal, los flashes informativos y las notas internas (distribuidas por email y en el tablón) para transmitir el contenido del proyecto a través de una comunicación en cascada, liderada por los directores de las fábricas y centros de la compañía.
Tras el éxito de la campaña y su buena acogida por los trabajadores de la compañía, en 2011 se puso en marcha el nuevo proyecto de Seguridad Solidaria en el que todos los empleados de FYM pudieron votar por la ONG que podría formar parte para el proyecto. La ONG agraciada fue Banco de Alimentos en la que a través del buen hacer de los trabajadores de FYM en materia de seguridad, la ONG recibiría una cantidad económica para ayudar a las familias afectadas por la crisis.
En alianza con la ONG Cooperación Internacional, este programa nos ha permitido colaborar, el pasado año, en la rehabilitación de viviendas en los barrios desfavorecidos del entorno. Este proyecto ha sido merecedor del premio "Mejores Prácticas de Comunicación Interna 2010" en la categoría de RSE, organizado por el Observatorio de Comunicación Interna e Identidad Corporativa, una iniciativa del Instituto de Empresa.
Gracias al programa se ha promovido una relación más estrecha y fluida entre los distintos equipos y centros de FYM, siendo el común denominador el compromiso social de los empleados y la ayuda a los más necesitados. Aunque todos los empleados de FYM pueden participar en la campaña, la iniciativa se dirige especialmente al personal de producción, tanto de canteras como plantas de hormigón y cemento.
Gracias a esta iniciativa y al buen hacer y compromiso de los trabajadores de FYM obtuvimos el Premio Nacional 28 de Abril a la Prevención de Riesgos Laborales en la categoría de Grandes Empresas, que otorga la Fundación para la Prevención de Riesgos Laborales.
Este galardón reconoce el esfuerzo y compromiso de FYM de ir más allá del mero cumplimiento de la normativa de prevención en la organización, desarrollando iniciativas que mejoran las condiciones de seguridad y salud y fomentar un mayor compromiso por parte de los trabajadores. Este compromiso de FYM también se extiende a los empleados de contratas, integrándolos en todas las actividades y medidas de prevención y seguridad. La principal preocupación de la compañía es desarrollar una cultura de producir con seguridad, que garantice la integridad y la salud de las personas manteniendo la actividad.