La huella de carbono es la medida del impacto que nuestras actividades tienen en el medio, particularmente en el cambio climático. Está relacionada con la cantidad de gases de efecto invernadero que producimos en nuestra vida diaria por la quema de combustibles fósiles para la electricidad, la calefacción, el transporte, etc.

Es la medida de todos los gases de efecto invernadero que producimos individualmente y se contabiliza en toneladas (o kilogramos) de Dióxido de Carbono equivalentes.

La huella de carbono se compone de la suma de dos partes:

Huella primaria:

Es la medida de las emisiones directas de CO2 provenientes de la quema de combustibles fósiles, incluyendo el consumo doméstico de energía y en el transporte.


Huella secundaria:

Es la medida de las emisiones de CO2 indirectas producidas en todo el ciclo de vida de los productos que utilizamos, es decir aquellas asociadas a su fabricación y avería eventual.



 
 
© Fundación Entorno - BCSD España 2008