Existe un fuerte consenso científico sobre que el clima global se verá alterado significativamente en el siglo XXI, como resultado del aumento de concentraciones de gases de efecto invernadero. Llegando a incrementarse la temperatura media de la Tierra en 3ºC, si las emisiones de estos gases continúan creciendo al ritmo actual.
Según los estudios realizados, si el incremento de la temperatura global continúa como hasta ahora, las consecuencias serán las siguientes:
En 2020, entre 75 y 250 millones de personas sufrirán escasez de agua en África.
La agricultura de secano podría experimentar una reducción de hasta un 50% en algunos países africanos de aquí a 2020.
Si las temperaturas aumentan entre 1,5 y 2,5ºC, del 20 al 40% de las especies animales y vegetales sufrirán un mayor riesgo de extinción.
Durante los próximos 40 años, los episodios de calor extremo serán 100 veces más probables que a finales del siglo XX.
Se prevé una mayor disminución de los glaciares y del manto de nieve perpetua, reduciendo la disponibilidad de agua en los países que se abastecen del deshielo.
En España se reducirán los recursos hídricos hasta en un 22%, siendo las cuencas más perjudicadas las del Guadiana, Segura, Júcar, Guadalquivir, Sur, Canarias y Baleares.

Fuente: United States Environmental Protection Agency
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