Pese a no estar afectada por la Directiva de
Comercio de Emisiones, la distribución comercial ha realizado
numerosos esfuerzos para recortar su consumo energético y sus
emisiones de gases invernadero en diferentes ámbitos de su
actividad: gestión de flotas de transporte, eficiencia
energética en locales comerciales, implantación de energías
renovables, etc.
El sector reviste, además, gran interés por su estrecha relación
con el consumidor final. La promoción de productos sostenibles
que consuman menos energía durante su uso y la formación y
sensibilización son, entre otras, actuaciones con las que estas
empresas están involucrando a sus clientes en la lucha contra el
cambio climático.
Durante la jornada, conoceremos las experiencias de dos empresas
líderes en el sector, - Marks & Spencer e Ikea -, que se han
distinguido por la búsqueda de soluciones novedosas para hacer
de la lucha contra el cambio climático un motor de
competitividad.